El Congreso de Estados Unidos pone el punto de mira en la NBA por las apuestas
La NBA corre en riesgo de convertirse en la cara de los problemas con las apuestas en Estados Unidos. ¿Qué pasará con los mercados de predicciones?
Si Martin Scorsese decidiera rodar una secuela de Casino ambientada en la era moderna, Ace Rothstein no estaría vigilando a los tramposos en una mesa de blackjack contando cartas con un cigarrillo colgando de los labios. Estaría en una sala de servidores refrigerada en Silicon Valley o, peor aún, sudando en una audiencia del subcomité del Senado en Washington D.C., intentando explicarle a un senador octogenario por qué un base suplente decidió fingir una lesión en el pie derecho porque su “under” de puntos en ese partido pagaba una barbaridad en un mercado de predicciones no regulado.
En 2026, la NBA tiene el complicado trabajo de limpiar su reputación. La imagen de Kash Patel, director del FBI, dando una rueda de prensa junto a un ejército de agentes federales para anunciar arrestos que incluyen a figuras como Chauncey Billups y Terry Rozier, es algo que ha dejado tocada a la liga, independientemente de lo que pase con esa investigación.
Ahora, cada vez que sucede algo extraño en la NBA siempre hay una parte de los fans, o incluso de tu propia cabeza, que puede achacarlo a algo sucio. Una pérdida de balón o una falta dudosa pitada en un momento crucial, fallos en canastas muy claras… es habitual ver en las redes sociales esos mensajes que mencionan al FBI y dicen “investiguen”, en tono más jocoso o más serio. Se ha vuelto algo común relacionar a la NBA con posibles escándalos de apuestas, y el mayor problema de todos es que es algo que no pasa solo entre los aficionados, sino que también ha llegado a la esfera política.
El Circo del Capitolio: Mucho ruido y pocas leyes




