El escándalo Mike Vrabel y Dianna Russini explicado para fans de la NBA
Si llevas semanas leyendo "Vrabel" y "Russini" continuamente y no sabes de qué va la cosa, no te preocupes, yo te lo explico.
Llevo casi tres semanas dándole vueltas a si escribir algo sobre este asunto.
Me incomoda un poco, lo reconozco, porque una parte de lo que rodea al asunto Vrabel-Russini es cotilleo en su versión más babosa, el tipo de historia que se encuentra en TMZ junto a fotografías de famosos saliendo de un restaurante, no en una publicación que aspira a hablar en serio de baloncesto. He abierto el documento, lo he cerrado, lo he vuelto a abrir, he borrado dos veces el primer párrafo. No quiero contribuir a la maquinaria del sensacionalismo deportivo, que ya tiene suficientes engranajes funcionando a pleno rendimiento sin mi ayuda.
Pero al final he decidido escribirlo, y lo hago por una razón concreta: lo que ha estallado en la NFL durante las últimas semanas no se reduce a las decisiones privadas de dos adultos casados con otras personas. Si uno raspa la capa de tabloide, debajo aparecen los mismos temas que discutimos cuando hablamos de cómo se construye la información NBA: la dependencia mutua entre miembros de equipos y miembros de la prensa, los códigos no escritos que rigen el periodismo deportivo, y los conflictos de interés estructurales que se han ido normalizando en redacciones que cubren las grandes ligas profesionales.
Es periodismo, no solo cotilleo. Y por eso he decidido que merece la pena pararse a mirarlo.
Pensándolo en términos NBA, hay una forma muy directa de entender la magnitud del terremoto. Hagamos un ejercicio mental, exclusivamente analítico y completamente ficticio. Imagina que mañana estallara un escándalo equivalente al de Vrabel-Russini, pero por ejemplo con J.J. Redick, entrenador de Los Angeles Lakers, y Ramona Shelburne, periodista de ESPN especializada en la cobertura de los Lakers, como protagonistas. Imagina que aparecieran fotografías sugiriendo una relación íntima sostenida durante años entre ambos. O, igualmente, que sucede lo mismo pero con vídeos de una supuesta relación sentimental entre Shams Charania y Doc Rivers.
Lo aclaro antes incluso de cerrar la introducción. No existe absolutamente nada parecido en el mundo real, ni fotografías, ni rumores, ni el más mínimo indicio de que el trato profesional entre ellos sea otra cosa que profesional. Pero eso sería algo similar a lo que estamos tratando.
Explicación del escándalo para un fan de la NBA
Aunque no seas seguidor de la NFL, es imposible que hayas estado al tanto de la actualidad de la NBA y no te hayas encontrado dos apellidos cruzados en las últimas semanas: Vrabel y Russini. Esto es lo que ha pasado.




