Phoenix Suns: previa del verano de 2026
La factura del experimento más ingenuamente ambicioso de la NBA reciente.
Mat Ishbia compró los Phoenix Suns en 2023 con la convicción de quien cree que la voluntad de ganar sumada a la de gastar puede comprimir el tiempo y conseguirlo todo.
En cuestión de meses ejecutó las dos operaciones que definirían su mandato: Kevin Durant en febrero, Bradley Beal poco después. Hipotecó el control de las primeras rondas hasta bien entrada la década, asumió la nómina más cara de la historia de la liga, con un coste de $366 millones la temporada anterior, y construyó un proyecto que tenía que ganar inmediatamente porque la estructura financiera no permitía otra cosa.
El proyecto fracasó. No fracasó con un suspiro discreto, sino con la espectacularidad de los grandes errores, con dos temporadas a cada cual más decepcionante, dos entrenadores despedidos con contratos millonarios todavía vigentes, y una franquicia que en la primavera de 2025 ocupaba el último puesto de las clasificaciones de potencial futuro de ESPN.
La temporada 2025-26 fue la del reconocimiento de ese fracaso y, paradójicamente, la de un rebrote inesperado de competitividad gracias a ese reconocimiento. Phoenix desmanteló el experimento. Durant salió rumbo a Houston por Jalen Green, Dillon Brooks y el pick que se convirtió en el rookie Khaman Maluach. Beal fue rescindido y estirado salarialmente, una operación que dejó un cargo muerto considerable en los libros pero que liberó la sensación de asfixia inmediata. Ishbia, que había llegado contratando entrenadores veteranos de prestigio, esta vez apostó por un debutante: Jordan Ott. La apuesta funcionó. Los Suns ganaron 45 partidos, más de 14 por encima de su proyección de pretemporada, construyeron la novena mejor defensa de la liga y se colaron en los Playoffs como octavo clasificado del Oeste tras superar el Play-In. La barrida en primera ronda ante Oklahoma City fue el recordatorio de que la competitividad recuperada y la cercanía a competirle a un contender son cosas distintas.
El verano de 2026 plantea a Phoenix una pregunta delicada para una franquicia que parece atrapada en su situación actual: ¿mantener un proyecto que rindió por encima de lo esperado, pero cuyo techo es la primera ronda, o reconocer que el camino de vuelta a luchar por el anillo en algún momento seguramente pasa por desprenderse de los veteranos y la estrella mientras todavía conservan valor alto de mercado?
Ishbia ya ha contestado en público, no traspasará a Devin Booker, ha dicho, pero la lógica económica y deportiva me dice que será una cuestión recurrente en las próximas temporadas.




