¿Por qué iban los Adelson a vender ahora los Dallas Mavericks?
¿Es que los fans de los Mavericks no pueden tener ni un mes tranquilo?
De un tiempo a esta parte, ser seguidor de los Dallas Mavericks es vivir en un mundo en el que la realidad supera a la ficción, en el que en cualquier instante puedes mirar el timeline de Twitter y preguntarte si has entrado accidentalmente en una simulación generada por una IA con demasiado tiempo libre. Ahora tenemos otro posible giro de guion entre manos.
Según Marc Stein, un grupo de inversores de Dallas que por ahora prefieren permanecer en el anonimato, pero liderado por nada menos que Mark Cuban, ha registrado un “interés tangible” en recomprar los Dallas Mavericks a las familias Dumont y Adelson, y de que Cuban vuelva a los mandos.
Sí, el mismo Mark Cuban que vendió la franquicia hace apenas tres años. El mismo que aseguró que la asociación con Las Vegas Sands era el paso necesario para llevar al equipo al siguiente nivel financiero. El mismo que puso al mando de las operaciones de baloncesto a Nico Harrison y después vio cómo este se la jugó después.
La reacción inmediata desde el entorno de Patrick Dumont fue la esperada: una negativa cortés pero firme, citando su entusiasmo por la “era Cooper Flagg”. Sin embargo, en la NBA, el “no” de hoy es a menudo el “tal vez” de mañana y el comunicado de prensa de venta de la semana siguiente.
Para entender la magnitud y la extrañeza de esta información, tenemos que pelar las capas de esta cebolla con la precisión de un cirujano. Porque, aunque mi primera reacción es gritar “¡imposible!”, los últimos doce meses y pico en Dallas han sido tan surrealistas que la palabra imposible ha perdido su significado.




