Portland Trail Blazers: Previa del verano de 2026
El verano que confirma el crecimiento de los Blazers. O debería.
Los Portland Trail Blazers hicieron una apuesta clara por seguir mejorando para romper su sequía de Playoffs. Aunque en principio no parecía un equipo destinado a mucho más que a encontrarse con el resto de conjuntos mediocres de la liga,fueron varias las circunstancias que se alinearon a su favor.
La incorporación más mediática del verano anterior, Damian Lillard, no iba a jugar un solo minuto durante todo el curso por la rotura del tendón de Aquiles. El Draft había dejado allí a Yang Hansen, un pívot chino con potencial interesante pero sin capacidad para aportar inmediatamente. Y entonces, durante la primera semana de competición, llegó la noticia que parecía golpear las opciones en esta temporada: el entrenador Chauncey Billups fue arrestado como parte de una investigación federal sobre apuestas y partidas de póker ilegales. Tras un solo partido en el banquillo, la franquicia tuvo que improvisar un sustituto interino, Tiago Splitter, sin experiencia previa como entrenador principal en la NBA.
¿Y si ese fue, en realidad, el primer signo de un cambio a positivo en la temporada?
Sí, no soy demasiado de Billups como entrenador.
La temporada terminó con 42 victorias, 40 derrotas, séptima plaza de la Conferencia Oeste y la primera clasificación a Playoffs de la franquicia desde 2021. En todo esto influyó directamente la carrera de tanques que hubo desde enero, algo que abarató los puestos de Play-In y de Playoffs, pero para una organización que había encadenado cuatro temporadas perdedoras consecutivas, ese balance representaba un cambio de fase significativo.
Deni Avdija dio el salto de titular sólido a All-Star y se quedó como finalista del premio al Jugador Más Mejorado. Toumani Camara disputó los 82 partidos y consolidó su perfil de alero defensivo de impacto. Jerami Grant pareció recuperar el nivel tras unos años algo decepcionantes y por fin volvió a jugar en abril. Jrue Holiday encajó en el backcourt a la perfección, como siempre ha pasado a lo largo de su carrera. Donovan Clingan se estableció como pívot titular fiable en su segundo año. Robert Williams III estuvo sano lo suficiente para aportar minutos de rotación de calidad. Y Splitter, en lugar de hundirse bajo el peso de un trabajo que le llegó de manera inesperada, tomó bien el pulso del equipo y se posicionó para tener su propio banquillo ya sin el título de interino.
El verano de 2026 de Portland está definido por la complejidad de las franquicias que ya no operan en modo de reconstrucción, pero que tampoco tienen un camino claro para alcanzar el estatus de contender. La temporada ha confirmado el buen camino del proyecto. La eliminación en cinco partidos ante los Spurs en primera ronda, ganando el único de ellos que no pudo terminar Wembanyama, confirma también que el techo actual de ese proyecto no es muy alto todavía.
Lo que el nuevo propietario, Tom Dundon, anunció en su rueda de prensa de presentación tras cerrar la compra de la franquicia es exactamente la consigna que probablemente domine el verano: el foco que ha estado durante los últimos años en el desarrollo, dijo, pasa ahora a estar en ganar. Ese giro en el mando de la franquicia, con un líder que viene de gestionar una franquicia exitosa en la NHL pero que igual está cometiendo ya errores de novato en la NBA, condiciona prácticamente cada una de las decisiones que se tienen que tomar desde las oficinas durante las próximas semanas.




