Tom Dundon tensa la cuerda en Portland con ayuda del espíritu de Seattle
Siguen los recortes en los Blazers mientras intentan exprimir hasta el último céntimo de la ciudad de Portland.
El Cheapo sigue dejando titulares. después de todos los recortes de los últimos meses y del, eh… “novedoso” contrato de Micah Nori, esta semana se han cargado a uno de los equipos de retransmisiones más respetados de la NBA, y la renovación del Moda Center ha pasado de ser una “negociación complicada” a encontrarse en un “punto muerto” en cuestión de días.
La semana pasada la ciudad de Portland envió a los Trail Blazers un borrador de acuerdo que exigía a Rip City Management, la empresa que gestiona los Blazers, un pago anual de tres millones de dólares como compensación por impuestos a la propiedad, incluyendo un crecimiento anual, un contrato de arrendamiento de veinte años que obligue a disputar todos los partidos en casa en dicho edificio, y un “acuerdo de armonía laboral” que, en la práctica, sindicalizaría a los empleados del pabellón.
La respuesta de la franquicia ha sido un rotundo no. Un punto de partida inviable.
La cantidad de dinero comprometida para la reforma del pabellón no es menor. El paquete ronda los 573 millones de dólares. Son 365 millones en bonos del estado de Oregón, condicionados a que los Blazers firmen ese arrendamiento de veinte años antes de diciembre de 2026, unos 88 del condado de Multnomah, y alrededor de 120 que el alcalde Keith Wilson propone extraer, no con sin polémica en la política local, del Fondo de Energía Limpia de la ciudad.
Ninguno de esos dólares saldría del bolsillo de la propiedad de los Blazers, y se destinarían a reformar un edificio de treinta años que usa el equipo, con lo cual le piden algún tipo de colaboración. Pero el propietario, Tom Dundon, ya avisó en junio de que no piensa aportar un solo dólar de su patrimonio privado a unas obras que, recuerda, exige la propia NBA. Adam Silver admitió la semana pasada que las conversaciones se habían “desviado” en varios frentes. Cuando el comisionado elige decir esas palabras en público no es casualidad, y veremos que, aunque en privado puede tener sus reservas sobre lo que está haciendo Dundon, públicamente le está echando una mano.
Porque Silver está intentando jugar dos partidas al mismo tiempo: hacer avanzar la expansión, pero que sea a un ritmo que permita al propietario de los Blazers mantener un punto negociador fuerte para exprimir todo lo posible el dinero público de Portland.
El edificio que “regalaron” a la ciudad
La versión que circula estos días es que el Moda Center fue “regalado” a la ciudad por parte de los Blazers por un dólar como parte de la transición desde la era Paul Allen, y que ahora se pide a los contribuyentes que remodelen un inmueble que, en el fondo, les cayó del cielo. Es una historia que viene bien a la franquicia y que queda muy bien para el titular, pero la realidad es bastante más enrevesada y vamos a ver en qué consistió esa operación de venta, y cómo está tratando Dundon de jugar sus cartas y ajustar sus cuentas




