NBA con Contexto

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Toronto Raptors: previa del verano de 2026

Intentando salir de la zona media.

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Kike García
jun 12, 2026
∙ De pago

Los Toronto Raptors llegaron a la temporada 2025-26 con más escépticos que creyentes. Con una suma de contratos que se pasaba por encima de la línea del impuesto de lujo que, sobre el papel, no parecía ni siquiera una apuesta segura para poder entrar en los Playoffs. Immanuel Quickley venía de una temporada plagada de lesiones con un contrato de $32,5 millones anuales. Jakob Poeltl, un buen pívot pero no más que eso, acababa de firmar una extensión generosa. Más que generosa. Y ninguno de los aleros mejor pagados (Scottie Barnes, Brandon Ingram, RJ Barrett) era un tirador de tres puntos de alto volumen que fuera una amenaza sin balón, lo que dejaba dudas legítimas sobre cómo encajarían las piezas.

Lo que ocurrió sobre la cancha desmintió buena parte de aquel escepticismo. Ingram aportó la creación en estático que el equipo necesitaba y fue All-Star. Barnes, brillante como creador y defensor, también lo fue, y dio el salto cualitativo que la franquicia esperaba cuando lo draftearon con el pick 4 del Draft de 2021. Quickley no dio un rendimiento a la altura de su contrato, pero sí que encajó junto a los aleros dominantes y supo jugar sin balón. Y, mientras Poeltl batallaba con problemas de espalda, dos sorpresas en la pintura, el veterano de salario mínimo Sandro Mamukelashvili y el rookie Collin Murray-Boyles, compensaron su bajón.

La franquicia terminó con 46 victorias, quinto clasificado del Este, y llevaron a los favoritos Cavaliers a siete partidos en primera ronda pese a perder a Ingram en los dos últimos encuentros y a Quickley durante toda la serie.

Fue, en muchos sentidos, una temporada de las que cambian la percepción de un proyecto.

Ahora, el verano de 2026 plantea a Toronto una situación que puede ser sutilmente complicada, precisamente porque no hay una crisis evidente que resolver, pero hay que decidir cómo subir el techo del equipo. La plantilla es buena, pero su techo está limitado. Su colección de nóminas es cara, pero no asfixiante. Su colección de activos de Draft está intacta, pero usarla implica riesgos. Y la pregunta de fondo que Bobby Webster, general manager en su primer año natural completo al mando tras la salida de Masai Ujiri, tiene que responder no es cómo arreglar algo roto, sino si conformarse con ser un equipo respetable o arriesgar para ser excelente.


1. Valoración de la temporada: La identidad como cimiento

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