Golden State Warriors: Previa del verano de 2026
La última ventana de Stephen Curry.
Hay algo melancólico en ver a una dinastía intentar prolongarse más allá de su tiempo natural. El verano de 2026 nos trae a los Golden State Warriors en una posición que a lo mejor habría sido difícil de imaginar hace una década, cuando Stephen Curry, Klay Thompson, Draymond Green y Andre Iguodala dominaban la NBA con un proyecto que parecía que nunca iba a acabar. Ese proyecto ganó cuatro campeonatos. El último, en 2022, parece ahora pertenecer a una era diferente. Desde entonces, los Warriors han alternado fracasos (dos temporadas sin entrar en Playoffs) con destellos competitivos (dos segundas rondas) sostenidos por una sola pregunta cada vez más urgente: ¿cuánto más puede Curry seguir cargando con esto?
La temporada 2025-26 la cerraron con 37 victorias y 45 derrotas, fuera de los Playoffs por segunda vez en tres años. En otra franquicia un resultado como este con una plantilla tan envejecida podría llevar a cambios muy profundos. En Golden State quizás esa vía no se pueda abrir, y las últimas declaraciones de Mike Dunleavy Jr. fueron sorprendentemente conservadoras. Dunleavy insistió, hasta siete veces durante una conferencia de prensa de veintiún minutos, en que las pérdidas de balón fueron el problema central del año. Reconoció que la plantilla podía mejorarse, pero negó que la temporada hubiera sido un fracaso por falta de talento. O Dunleavy está incurriendo en una delirio preocupante, o está utilizando esa rueda de prensa como una cortina de humo para no descubrir sus intenciones de mercado. Ambas lecturas son posibles. La diferencia entre ellas se resolverá en las próximas semanas.
Hay otro elemento que cambia el contexto del verano. Steve Kerr firmó una extensión de dos años para seguir en el banquillo, una decisión que estuvo a punto de no producirse. Kerr había decidido prácticamente retirarse al final del curso, según ESPN, y solo se replanteó esa decisión durante las últimas semanas. Una conversación con su mujer Margot fue determinante, y la victoria en el Play-In sobre los Clippers, la última de la temporada, también pesó en la balanza.
El entrenador reconoció en su comparecencia conjunta con Dunleavy que no había tenido un buen año desde el banquillo. Unos días antes había reconocido en un podcasts que se había dedicado durante toda la temporada a colar frases de canciones de Taylor Swift en sus ruedas de prensa. Eso no tiene por qué significar que alguien esté despistado o entrene mal, pero a lo mejor estabas a otras cosas, Steve.
Hace unos meses pedí aquí que le dieran una despedida digna a Stephen Curry.
Un ocaso digno para Stephen Curry
No sé si habéis visto The Irishman. Si os gustan las película clásicas de Martin Scorsese como a mí, supongo que sí. Y si habéis podido verla entera aunque sea solo una vez, a pesar de lo estirada que está, habréis llegado a una escena tirando al final en la que Frank Sheeran (De Niro) y Russell Bufalino (Pesci) están tomando sopa en la prisión. Son viejos. Sus dientes ya no funcionan como antes. Sus cuerpos están traicionando la violencia y el vigor que definieron sus vidas. Ya no controlan las calles, apenas controlan sus cucharas. Pero siguen ahí, existiendo en el eco de lo que fueron.
Vamos a ver qué pueden hacer este verano para lograrlo.





