Los Mavs ya tienen GM + Así están los Playoffs: estado de las series de 2ª ronda
Actualidad NBA pura en vena.
La falta de emoción que al final no tuvimos en la primera ronda parece que nos va a llegar en esta segunda.
New York Knicks 3 - 0 Philadelphia 76ers
Los New York Knicks se impusieron 108-94 a los Philadelphia 76ers en el Game 3 de las semifinales de la Conferencia Este, tomando una contundente ventaja de 3-0 en la serie y poniéndose a una victoria de su segunda final de conferencia consecutiva.
Es la sexta victoria seguida de los Knicks en estos Playoffs. Pese a jugar como visitantes, el público neoyorquino tomó en gran parte el Wells Fargo Center después de que Joel Embiid hubiera pedido públicamente a los aficionados que no vendieran sus entradas a fans rivales, con caras conocidas como Spike Lee, Timothée Chalamet, Tracy Morgan y Ben Stiller en primera fila. El Game 4 se disputa el domingo en Philadelphia, donde Nueva York buscará el primer barrido en una serie a siete partidos de la franquicia desde 1999, a las 21.30 hora española, justo después de la Lotería del Draft.
El gran protagonista volvió a ser Jalen Brunson, que firmó 33 puntos pese a un mal arranque (2/8 inicial) para terminar 11/22 en 38 minutos. Mikal Bridges, ocupando el hueco del ausente OG Anunoby, aportó 23 puntos. La conexión Villanova volvió a aparecer en el momento clave. Con los Sixers acercándose a 88-84 tras dos triples consecutivos de Quentin Grimes, Hart y Bridges anotaron canastas seguidas y un triple de Brunson desde el centro de la pista cerró un parcial de 9-0 que sentenció el partido.
Mención aparte merece Josh Hart, que terminó con 12 puntos y 11 rebotes pese a jugar lesionado del pulgar izquierdo (se hizo una radiografía antes del partido para confirmar que no estaba roto). Anunció que se ocupará de la lesión en verano, no antes, y se permitió lanzar un dardo a los Sixers recordando que ellos también tienen en plantilla a alguien (Kyle Lowry, también ex de Villanova) que ganó un anillo jugando con el pulgar lesionado. Otra clave fue el banquillo: Landry Shamet, ex de los Sixers, anotó 15 puntos (los mismos que llevaba en todos los Playoffs antes del partido) y los suplentes de Nueva York superaron con claridad a los de Philadelphia. Los Knicks también dominaron el rebote ofensivo y los puntos de segunda oportunidad en una primera mitad determinante, exponiendo un problema estructural que Philadelphia arrastra toda la temporada.
Para los Sixers, el partido escenificó la dinámica de toda la serie. Arrancan bien y se desinflan. Philadelphia abrió con 9-0 y llegó a tener 12 de ventaja en el primer cuarto gracias a un Paul George estelar, que firmó 15 puntos en menos de nueve minutos. Pero Mike Brown ajustó la defensa cruzando a Bridges sobre George, y a partir de ahí el alero falló sus últimos 9 lanzamientos y se quedó sin anotar el resto del partido. Los Sixers no volvieron a liderar después del primer cuarto. Joel Embiid regresó tras perderse el Game 2 (esguince de tobillo derecho y molestias en la cadera) y aportó 18 puntos. Kelly Oubre Jr. sumó 22 y Tyrese Maxey 17, aunque ni Maxey ni George tiraron un solo tiro libre en todo el partido (Philadelphia 13/16 desde la línea, Nueva York 23/32).
La serie está vista para sentencia, y Philadelphia ya tiene material para reflexionar de cara al verano.
Pronóstico: Tremendo cómo se pasa de la euforia a la resignación tan rápido en los Playoffs. Esta temporada de los 76ers terminará en barrida o barrida de caballeros.
Oklahoma City Thunder 2 - 0 Los Angeles Lakers
Los Oklahoma City Thunder se impusieron 125-107 a Los Angeles Lakers en el Game 2 de las semifinales de la Conferencia Oeste, tomando una ventaja de 2-0 en la serie a pesar del buen planteamiento y de las mejorías de los angelinos.
Los Lakers llegaron a tener ventaja al descanso (58-57) y arrancaron el tercer cuarto cinco puntos arriba, pero el vigente campeón volvió a apoderarse del periodo en el que ha sido dominante toda la temporada (mejor net rating de la liga en terceros cuartos durante la fase regular, +10.9 por cada 100 posesiones). El partido se decidió ahí. Con Gilgeous-Alexander en el banquillo por problemas de faltas, los Thunder cerraron el cuarto con un parcial de 32-14 para irse al último periodo con 93-80.
A pesar de no tener una gran noche ofensiva del MVP, OKC volvió a demostrar su profundidad. Shai Gilgeous-Alexander se quedó en 22 puntos gracias a las dobles marcas y los problemas de faltas, pero Chet Holmgren firmó otra actuación enorme con 22 puntos, 9 rebotes, 4 robos y 2 tapones, siendo determinante en el tercer cuarto sin SGA en pista. Ajay Mitchell, titular por la lesión de Jalen Williams, aportó 20 puntos y 6 asistencias, y Jared McCain (adquirido en febrero desde Philadelphia, para mas INRI con los 76ers) sumó 18 puntos en 18 minutos con 4/5 en triples. El banquillo de los Thunder superó al de los Lakers 48-20.
Por parte de los Lakers, Austin Reaves se reivindicó tras un mal Game 1 con 31 puntos (10/16 TC, 3/6 T3), mientras que Rui Hachimura siguió en racha con 16 puntos y 4/7 en triples (lleva un 57.1% en triples en estos playoffs). LeBron James se convirtió en el primer jugador de la historia en disputar 300 partidos de playoffs y firmó 23 puntos, 6 asistencias y 3 robos, aunque sufrió varias caídas y se resintió de la cadera y la muñeca derecha. Los Lakers tiraron con un 50% en tiros de campo y un 37.9% en triples, pero cometieron 21 pérdidas que se tradujeron en 26 puntos de los Thunder, además de ceder 17-6 en puntos de segunda oportunidad, los dos pecados mortales que no puedes cometer contra ese equipo.
El ambiente postpartido estuvo marcado por las quejas arbitrales. JJ Redick recibió una técnica en el primer cuarto y declaró que LeBron “tiene el peor silbato de cualquier estrella” que haya visto, criticando además que a los Thunder no se le pitan suficientes faltas pese a su estilo defensivo agresivo. Reaves tuvo un encontronazo con el árbitro Ben Taylor y se quejó de haber sido increpado. Aun así, Redick reconoció que “no se pierde por los árbitros, se pierde porque el otro equipo te supera, y Oklahoma City nos superó”.
Os vuelvo a dejar por aquí el artículo que escribí al respecto de los Thunder y los arbitrajes.
Shai, los tiros libres y los Thunder: zanjando de una vez por todas el asunto
Otra vez más tengo la sensación de que cada vez que entro en el antiguo Twitter se está teniendo de nuevo la misma conversación de las dos últimas temporadas. Fans de Shai, Jokic y Luka enzarzados en una lucha continua por demostrar que el suyo es mejor que los demás. Yo mismo he sido culpable de participar en dicha guerra, por supuesto, las cosas como son.
Pronóstico: Ni un regreso milagroso de Luka Doncic podría cambiar esta serie. La única manera en la que no acabe en un 4-0 o 4-1 como mucho es que los Thunder se relajen, algo que no suelen hacer.
Detroit Pistons 2 - 0 Cleveland Cavaliers
Los Detroit Pistons se impusieron 107-97 a los Cleveland Cavaliers en el Game 2 de las semifinales de la Conferencia Este, tomando una ventaja de 2-0 en la serie y poniéndose a dos victorias de las Finales de Conferencia. AUnque ya lo hemos repetido varias veces en los últimos meses, creo que es necesario volver a mencionar que se trata de una progresión asombrosa para una franquicia que hace dos años solo ganó 14 partidos.
Los Pistons llegaron a dominar por 11 en el primer cuarto y por 14 en el segundo, y aunque Cleveland llegó a recuperar la ventaja con un mate de Evan Mobley para el 81-79 al inicio del último cuarto, Detroit volvió a imponer su superioridad en los momentos clave. El Game 3 se disputará esta noche en Cleveland, donde los Cavaliers tuvieron un 4-0 en primera ronda contra Toronto.
Cade Cunningham vuelve a ser el gran protagonista de la serie. Firmó 25 puntos y 10 asistencias, anotando 12 de sus puntos en el último cuarto, justo cuando el partido se decidía. Su triple a falta de 2:12 puso a los Pistons nueve arriba y selló la victoria. En sus últimos cinco partidos (todos victorias, tres de eliminación) promedia 31 puntos, con un 55% en triples y más de 7 asistencias. Pese a no ser un jugador con uan explosividad de élite a lo hermanos Thompson y jugar casi siempre por debajo del aro, destaca por su lectura del juego, liderazgo y serenidad. JB Bickerstaff resumió la filosofía del equipo: “Te vamos desgastando. Ese es nuestro objetivo”.
Los descartes del mercado están firmando una segunda juventud en Detroit. Tobias Harris, cuyo último partido en Philadelphia fue un memorable 0 puntos en 29 minutos, sumó 21 puntos y firmó su séptimo partido consecutivo de playoffs por encima de los 20 (solo había enlazado cuatro en toda su carrera previamente), y está castigando a los Cavs con sus posteos contra Mitchell y Harden. Duncan Robinson, descartado por Miami, aportó 17 puntos con 5 de 9 en triples (lleva 10 de 17 en la serie) y un triple decisivo a 9:40 del final. Daniss Jenkins, desde el banquillo, sumó 14 puntos en su tercer partido consecutivo en dobles dígitos. Por Cleveland, Donovan Mitchell anotó 31 puntos y Jarrett Allen 22 puntos y 7 rebotes, pero no fue suficiente.
El gran problema de los Cavaliers vuelve a ser James Harden, que continúa sin enderezar su reputación de Playoffs. Falló 10 de sus 13 lanzamientos, se quedó en 10 puntos con 4 pérdidas (incluida una clave a 33 segundos del final con Cleveland a solo seis puntos) y solo intentó dos tiros en la segunda mitad. Es la cuarta vez en nueve partidos en estos Playoffs que Harden tiene más pérdidas que canastas anotadas. A esto se suma el gran problema colectivo del tiro exterior. Cleveland terminó con un 7 de 32 en triples y firmó un demoledor 0 de 11 en el último cuarto, con Max Strus quedándose en 3 puntos (4 de esos fallos fueron suyos) y Sam Merrill ausente por una lesión muscular. Sin acierto exterior, sin cuidar el balón y con pasividad inicial, los Cavs ven cómo su margen de error se reduce drásticamente.
Pronóstico: En estos Playoffs los Cleveland Cavaliers parecen el Bayer Leverkusen cuando juegan en casa y la última mierda que cagó Pilatos cuando juegan fuera de casa. Siguiendo esa línea, voy a confiar en que saquen al menos sus partidos de casa y nos den algo de emoción en esta serie. Pistons en 6.
San Antonio Spurs 2 - 1 Minnesota Timberwolves
Los San Antonio Spurs ganaron 115-108 a los Minnesota Timberwolves en el Game 3 de las semifinales de la Conferencia Oeste y se ponen 2-1 arriba en la serie, encadenando dos victorias consecutivas tras haber cedido el primer partido en casa.
Los Spurs sobrevivieron a un Target Center hostil, a una actuación monumental de Anthony Edwards y a los problemas de faltas de Victor Wembanyama. La intensidad del partido se desbordó a varios niveles. Stephon Castle y Jaden McDaniels se enzarzaron, y el árbitro Tony Brothers tuvo un encontronazo con el técnico Chris Finch. El entrenador protestó una falta no señalada en una trampa a Edwards cerca del medio campo y, tras pedir tiempo muerto, abandonó su reunión de entrenadores para dirigirse al árbitro, quien tuvo que ser sujetado.
Wembanyama firmó la actuación que define lo que es y puede ser su carrera. Terminó con 39 puntos (13/18 de campo, 10/12 desde la línea), 15 rebotes y 5 tapones, convirtiéndose en el quinto jugador de la historia con esa línea estadística (39+/15+/5 tapones) en un partido de playoffs, junto a Shaquille O’Neal, Hakeem Olajuwon, Kareem Abdul-Jabbar y, oficiosamente, Wilt Chamberlain.
Lo más asombroso es que jugó buena parte del último cuarto cargado con cinco faltas (cometió la quinta a 6:18 del final) y firmó 16 puntos en ese periodo, sin volver a cometer ninguna. Su triple de respuesta a Naz Reid puso a los Spurs seis arriba a 3:06 del final y prácticamente sentenció el partido. Habitualmente en situaciones como la de ese último cuarto la tendencia es intentar “proteger” al jugador cargado de faltas, pero los Spurs arriesgaron y les salió bien. El técnico Mitch Johnson explicó la decisión: “No nos íbamos a dejar balas en la recámara dejándolo en el banquillo. Si era eliminado por faltas, ya lidiaríamos con eso”. Wembanyama castigó a Rudy Gobert sacándolo de la zona, atacando en aclarados, encontrando huecos para tirar tras pantallas y dominando desde el poste.
El gran apoyo del francés llegó del cuadro coral. De’Aaron Fox sumó 17 puntos, Stephon Castle firmó un completísimo 13 puntos, 12 asistencias y un +17 en pista, y otros cuatro Spurs anotaron en dobles dígitos. La defensa de San Antonio fue determinante, limitando a Minnesota a un 38.4% de tiros de campo y a solo 38 puntos en la pintura (el mismo equipo que metió más de 60 a Denver en uno de los partidos de la primera ronda). McDaniels y Julius Randle, los más perjudicados por la presencia de Wembanyama cerca del aro, se combinaron para un pésimo 8/34 en tiros de campo. Y el factor decisivo del partido fue el tercer cuarto también en este encuentro, donde los Spurs tiraron 6/10 en triples para tomar definitivamente las riendas.
Por parte de los Wolves, Anthony Edwards vació el depósito en una actuación heroica pese a estar lejos del 100% por sus problemas de rodilla. Volvió al quinteto inicial por primera vez en la serie, jugó 41 minutos saltándose cualquier límite previsto y firmó 32 puntos (12/26), 14 rebotes y 6 asistencias, con 22 puntos solo en la primera mitad para sacar a su equipo del 18-3 inicial. Sin embargo, ya sin gasolina, solo aportó 2 puntos antes del último triple cuando ya estaba todo decidido. Naz Reid añadió 18 puntos y 9 rebotes. Los Wolves arrancaron desastrosamente, fallando sus primeros 12 tiros, la primera canasta llegó con un palmeo de Gobert pasados casi siete minutos, aunque fueron capaces de remontar e igualar el partido a 51 al descanso.
Ahora los Wolves, que siempre han jugado mejor estando contra las cuerdas, afrontan un domingo prácticamente de vida o muerte si no quieren ponerse 3-1 en contra.
Pronóstico: los Minnesota Timberwolves sorprendieron en el primer partido y tuvieron tramos muy buenos en el tercero, pero los Spurs ya han restaurado el orden natural de las cosas. Creo que Minnesota gana el Game 4 y luego los Spurs lo cierran en los dos siguientes, San Antonio en 6.
Los Dallas Mavericks contratan a Mike Schmitz como nuevo General Manager
Decíamos que Masai Ujiri llegaba para supervisar todo de arriba a abajo en la parcela deportiva de la franquicia, pero que no iba a estar en el barro del día a día de las negociaciones y las labores de un GM, como ya pasaba en Toronto, y Mike Schmitz ha sido el GM elegido.
Schmitz, formado en la Universidad de Arizona, comenzó su carrera en el baloncesto en la temporada 2012/13 como coordinador de vídeo de los Bakersfield Jam, el equipo de la G League. Poco después se unió al equipo de Jonathan Givony en DraftExpress, al que siguió a The Vertical en Yahoo y, desde 2017, a ESPN, donde durante cinco temporadas se convirtió en una de las caras más reconocibles de la cobertura del Draft de la cadena, especializado en análisis de vídeo, entrevistas en profundidad con los proyectos de jugador y presencia fija en las retransmisiones del Draft, la lotería y el Combine desde 2020.
En 2022 dio el salto a la otra cara del negocio cuando los Portland Trail Blazers le ficharon como asistente de GM, puesto en el que ha pasado las últimas cuatro temporadas. Comparte además con Ujiri una fuerte vinculación con el baloncesto africano, habiendo trabajado en programas de desarrollo de jóvenes en Uganda y ejerciendo como asistente en el banquillo de la selección ugandesa. Eso sí, su última temporada en Portland no terminó del todo de manera limpia ya que este pasado abril fue suspendido por dos semanas junto al catalán Sergi Oliva (también asistente de GM) después de que la NBA determinara que ambos habían tenido contacto ilegal (tampering) con Yang Hansen dos años antes de que Portland le draftease.
Aunque el general manager es Joe Cronin, se sobreentiende que Schmitz tuvo una fuerte influencia en la evaluación de talento de los Blazers y en sus elecciones de Draft. El balance de las cuatro elecciones de primera ronda de Portland desde la llegada de Schmitz es mixto y aún abierto a debate.
En 2022 escogieron a Shaedon Sharpe en el pick 7, un anotador con un techo prometedor que el año pasado promedió 18,5 puntos por partido, aunque su consistencia y rendimiento defensivo siguen sin terminar de despejarse; ese mismo año añadieron a Jabari Walker en segunda ronda.
En 2023, con el pick 3 obtenido en la lotería, apostaron por Scoot Henderson, hasta la fecha la elección más decepcionante del grupo, completando la noche con Kris Murray en el 23 y Rayan Rupert.
En 2024, con un nuevo pick 7, acertaron de pleno con Donovan Clingan, un pívot defensivo que ya entró en el All-Rookie Second Team.
Y en 2025 protagonizaron una de las jugadas más sorprendentes de la noche: traspasaron el pick 11 a Memphis a cambio del 16, un primera ronda de 2028 vía Orlando y dos segundas, y con esa elección 16 escogieron al pívot chino Yang Hansen, al que la mayoría de los mocks situaba en segunda ronda.
En conjunto, no parecen Drafts brillantes. Sharpe y Clingan funcionan, Henderson preocupa a pesar de algunos momentos de promesa, y Yang Hansen es una apuesta agresiva con mucho recorrido por delante, supuestamente, pero que aún está muy verde y puede quedarse en nada. Lo que sí que dibujan esas decisiones es a un departamento de scouting dispuesto a moverse y a apostar por jugadores fuera del consenso.
Schmitz es un experto en Draft del que yo personalmente no recibía grandes referencias, pero que no cabe duda, vistas las reacciones, de que goza de un gran nivel de respeto en la profesión. Es curioso que los Mavericks contraten a un experto en Draft cuando no tendrán control de su primera ronda propia hasta 2031, pero eso no significa que no vayan a tener picks de primera ronda: tendrán en 2028 (pick swap con OKC), en 2029 (la de Lakers sin protecciones) y en 2030 (pick swap con San Antonio). Además, podría argumentarse que precisamente cuando eliges en puestos bajos del Draft es cuando es mejor tener a dos expertos a la hora de evaluar talento.
Con las contrataciones de Masai Ujiri y Mike Schmitz los Dallas Mavericks ya tienen sus nuevos responsables en su lugar justo para la lotería del Draft de mañana y el Draft Combine que empieza el lunes. Y si algo nos indica la conjunción de esos dos nombres, es que la evaluación de talento barato y el Draft, algo que en la historia moderna de los Dallas Mavericks siempre ha estado en segundo plano especialmente con Mark Cuban, va a pasar a la primera línea de importancia para la franquicia, siguiendo la tendencia actual en la NBA.




