Lo MEJOR y lo PEOR de la semana 12
Una semana menos para el trade deadline, y con los primeros movimientos en el mercado.
INFORMACIÓN DE SERVICIO: el próximo domingo no habrá sección dominical de Lo MEJOR y lo PEOR de la semana. El viernes comento en DAZN, el sábado es mi cumpleaños y, más importante, también el de mi hija, así que podréis imaginar que estaré un poco ocupado en los días previos. Volveremos el 25.
LO MEJOR DE LA SEMANA
Hoy le he dado unas cuantas vueltas a quién debería ser el protagonista de este apartado. Pensé en los Minnesota Timberwolves, que juntaron unas cuantas victorias seguidas después de su clásica montaña rusa inicial, pero tampoco vamos a celebrar más de la cuenta que un equipo del Oeste infle sus victorias cuando está de gira contra equipos del Este. También pensé en los Denver Nuggets y su 3-3 desde la lesión de Nikola Jokic, pero también ha coincidido con el regreso de Aaron Gordon y con partidos contra el Este, fíjate tú.
Cuando leí que Giannis Antetokounmpo había dicho que nunca iba a pedir el traspaso a los Milwaukee Bucks dije “venga, es muy burdo pero vamos con ello”. Luego leí el artículo completo. Y es clásico Giannis. Nunca voy a hacerlo. Pero me guardo el derecho a cambiar de opinión. Nunca voy a hacerlo. Pero oye, yo no sé qué hacen mis agentes, eso no es cosa mía, a mí no me preguntes, solo soy una chica. Así que me lo he tomado como un “yo nunca pediré el traspaso”*, así, con asterisco.
No parecía muy probable, pero tenía preparado algo por si la WNBA y las jugadoras llegaban a un acuerdo para firmar un nuevo convenio antes de que terminase la extensión de las negociaciones que se habían dado. No ha pasado, y la cosa empieza a ser preocupante.
Habría sido muy mío escribir sobre Rick Carlisle y sus 1.000 victorias. Al fin y al cabo, Carlisle ha sido un actor secundario de buena parte de mi experiencia como fan de la NBA. Pero es una temporada un poco atípica para él y los Pacers, en la situación de tanking evidente en la que se encuentran con motivo de la lesión de Haliburton, y aunque ya le dediqué un capítulo entero en mi libro sobre Dirk, tenía pensado hacerle un homenaje más extenso y dedicado.
Pensé también en celebrar que habíamos tenido una semana sin lesiones importantes de estrellas (creo), ya que parece que casi todas las semanas tenemos alguna, pero justo a finales de semana tuvimos una mala noticia en este frente. Me refiero, por supuesto, a la lesión de Bill Kennedy, la estrella televisiva, uno de los mejores árbitros de la liga, quien se lesionó en la noche del viernes y tuvo que salir en silla de ruedas. ¿Otra víctima del duro calendario de la NBA? Este era su cuarto partido en nueve días y el séptimo en los últimos 15 días.
Podría hablar sobre los Memphis Grizzlies y su decisión de empezar a pasar página con Ja Morant. Pero habrá que ver antes qué son capaces de sacar por él… y si no les toca pagar a ellos para hacerlo.
Vale, sí, lo reconozco, tenía ahí a los Boston Celtics a tiro. Segundos del Este. Jaylen Brown picado con lo del jugador del mes, con esas declaraciones de que cree que es el mejor jugador two way de la liga, Mazzulla intentando convencer a su mujer de que compren un lobo, esas son las historias que nos rellenan la temporada regular. Pero ya había puesto a los Celtics en este apartado al principio de la temporada, y si siguen así creo que va a haber tiempo de sobra para que vuelvan a aparecer antes del final de la misma. Algo parecido me pasa con Portland.
Total, que esta semana no estaba especialmente inspirado para escribir sobre algo positivo. Quizás lo mejor de esta semana sea que ya ha pasado.
LO PEOR DE LA SEMANA
Anthony Davis vuelve a estar lesionado. Casi da igual cuándo leas esto. En principio hoy iba a escribir aquí sobre los de repente mortales Oklahoma City Thunder, pero la rabia mavsoquista me invita a escribir de nuevo desde una sensación de cansancio que creía olvidada desde el despido de Nico Harrison.
Es el día de la marmota en Dallas. Con Anthony Davis, una mano rota, y el fin cantado de una era que nunca empezó. Es vivir dentro de Atrapado en el Tiempo, pero sin Andie MacDowell y con una factura de hospital mucho más cara. Sí, ese momento en el que Shams confirmó la lesión y el posible tiempo de baja volvió la rabia de los fans de los Mavericks, pero ¿a quién le sorprende realmente a estas alturas? Anthony Davis se ha vuelto a lesionar. Esta vez son los ligamentos de la mano izquierda tras una acción defensiva contra Lauri Markkanen. Y así, la temporada de los Dallas Mavericks, que ya estaba centrada básicamente al 90% en el trade deadline de febrero, ha saltado por los aires. Es la historia de gran parte de su carrera con él: un talento de élite atrapado en un cuerpo de cristal.
(¿Qué hay que se rompa fácilmente pero que sea un poco más resistente que el cristal? Porque Davis nunca ha tenido una lesión de las graves, un ligamento cruzado o un aquiles, pero si que tiene una de las mayores colecciones de lesiones entre leves y moderadas de la historia de la NBA).
La jugada en sí fue tan poco llamativa como devastadora para las opciones del mercado de los Mavs, el tipo de acción que ves diez veces en cada partido. Davis intentando frenar una penetración, una mano que se engancha donde no debe y una mueca de dolor que los aficionados de la NBA y en especial los que han seguido a Davis conocen de memoria. Una acción muy común en un partido, que para el cuerpo de Anthony Davis ya es demasiado. La última vez que se lesionó el gemelo fue simplemente saltando él solo a por un rebote. Ya no parece aguantar ni las acciones propias del deporte que practica.
Las informaciones iniciales de Shams Charania y Marc Stein dejan los plazos muy abiertos. Se confirma que tiene daño en los ligamentos, y a partir de ahí depende del camino que quieran seguir. Si no se opera, puede estar unas seis o siete semanas de baja, pasando ya el trade deadline. Si se opera, estaremos hablando de meses, en plural. Si algo nos dice lo que ha hecho otras veces, intentará evitar la cirugía. Da lo mismo, para un equipo que está a 4.5 partidos del Play-In, este el clavo final en el ataúd de sus aspiraciones competitivas, si es que aún pensaban de verdad en meterse en las eliminatorias.
Lo verdaderamente complicado es el timing, porque acaba con las pocas esperanzas que había de que los Mavericks pudieran sacar algo de provecho de un traspaso con él. Los Atlanta Hawks, con una recién adquirida flexibilidad salarial tras enviar a Trae Young a los Washington Wizards, estaban en la mejor posición para hacerse con Davis si querían. Se hablaba de Toronto. Se hablaba de una salida limpia, en la que los Mavs aún recibieran algo de valor. Ahora, ese mercado probablemente se ha evaporado. Nadie va a dar activos con algo valor por un jugador de 32 años que podría no volver a jugar hasta marzo o abril y que viene con un historial médico que ocupa más gigas que el Call of Duty.
Davis no es solo un jugador lesionado, es una amenaza de bomba salarial. Se le deben 58,5 millones de dólares la próxima temporada y, lo que es peor, tiene una opción de jugador de 62,8 millones para la 2027-28. ¿Decía “lo que es peor”? No, lo que puede ser peor aún es que quiere firmar una extensión de ese contrato este mismo verano, que su agente Rich Paul ya estaba presionando para ello, ya fuera para que lo hiciera en Dallas o en un nuevo destino, y que no van a pedir una extensión barata, precisamente. Si antes era difícil mover ese contrato, ahora es prácticamente imposible sin adjuntar activos que Dallas simplemente no tiene o no puede permitirse perder en el comienzo de la era Cooper Flagg. Con la lesión y las presiones que va a ejercer su agente para firmar una extensión, y a las que cualquier equipo debería resistirse, lo máximo a lo que podrían aspirar los Mavericks es a traspasarlo por expirings sin valor.
De alguna manera, sigue la pesadilla que comenzó en Dallas hace ya casi un año. Desde que aterrizó en Texas, Davis ha jugado 29 partidos. Entre distensiones de aductores, problemas en los gemelos, tendinitis, un problema en la retina y ahora la mano, ha pasado más tiempo con ropa de calle en el banquillo que defendiendo el aro. Si ahora no volviera a jugar un partido más, cada canasta que ha metido esta temporada habría costado $320,274 a los Mavericks.
Esta lesión elimina cualquier posibilidad de mejorar el valor de mercado que Dallas pudiera tener. Si los Hawks o los Raptors siguen interesados porque pueda volver a jugar de nuevo esta misma temporada o para las siguientes, será a precio de saldo, ofreciendo contratos basura y selecciones de segunda ronda protegidas en el mejor de los casos. Ni primeras rondas, ni jugadores jóvenes con algo de potencial. Únicamente el alivio de quitarte esta espada de damocles constante de encima de la cabeza. Que no sería poco, oye.
Esto seguramente lleve a Dallas a tener que ser un equipo más agresivo a la hora de traspasar a otros veteranos de su equipo, como puedan ser Daniel Gafford y Naji Marshall, principalmente, y en verano PJ Washington. Con la plantilla actual, sumando un pick alto del próximo Draft, los Mavs estarían el año que viene rondando o superando el segundo apron, mientras pasan a pagar el impuesto de lujo de repetidores, algo que no tiene ningún sentido para un equipo tan decepcionante. Tendrán que quitarse contratos de la temporada que viene como sea. También lo intentarán con Klay Thompson, pero será más difícil sacar un valor positivo por él por el contrato que con os otros tres jugadores mencionados.
Por otro lado, para los Mavericks esto simplifica el camino a seguir para esta temporada. Por si aún le quedaba la duda a algún despistado que aún quería verles con el posible regreso de Kyrie Irving (que MacMahon fecha para después del All Star, si es que vuelve), es hora de pasar al tanking duro. Con un récord de 14-24 y sin su mejor jugador, manteniéndole ahí por respeto aunque se pueda argumentar que Flagg ya es el mejor, la única jugada lógica es apagar las luces, perder tantos partidos como sea posible y rezar a los dioses de la lotería del Draft para que vuelvan a apiadarse de los Mavericks. Como ya hemos repasado numerosas veces, controlan su elección de 2026, pero no vuelven a tener control total de su primera ronda hasta 2031. Esta es la última oportunidad de sumar un gran talento de la misma edad de Flagg a través del Draft.
En cuanto al jugador, lo que estamos presenciando seguramente sea el triste epílogo de Anthony Davis como superestrella de la NBA. Zach Lowe siempre hablaba de la idea de un jugador contra la realidad del mismo. La idea de Anthony Davis hasta hace poco era la de un Top-10 de la liga, un monstruo defensivo que te cambia la geometría de la pista. La realidad actual es un activo depreciado de 32 años que no puede mantenerse sano. Esa brecha entre expectativa y realidad es donde mueren las franquicias que no se dan cuenta a tiempo de lo que está pasando. Sabe mal también por un jugador que ha intentado esta temporada jugar con molestias o con dolores en unas cuantas ocasiones, pero al que su cuerpo le está fallando.
Al final, nos quedamos con la imagen de un talento inmenso traicionado por su propio físico. A la hora de medir el valor de un jugador está muy bien hacerlo con los números o con lo que vemos en la pista, pero nunca podemos olvidar aquello de que la disponibilidad es la mejor habilidad, y Davis ha suspendido esa asignatura repetidamente. Esta lesión en su mano, además de algún ligamento, también ha roto la esperanza de que Dallas pudiera recuperar un mínimo del valor que perdieron por el camino en el traspaso de Luka Doncic.
Como dijo Milans del Bosch, saquen los tanques.
Estos fueron LOS MEJORES PARTIDOS de la semana
Cortesía del SofiAlertBot de La Crónica desde el Sofá, que valora cada partido disputado del 0 al 5 sin spoilers.
Denver Nuggets - Philadelphia 76ers 🛋 4.7/5 Sofis
Utah Jazz - Oklahoma City Thunder 🛋 4.6/5 Sofis
Denver Nuggets - Boston Celtics 🛋 4.2/5 Sofis
Houston Rockets - Portland Trail Blazers 🛋 4.2/5 Sofis
Minnesota Timberwolves - Cleveland Cavaliers 🛋 4.2/5 Sofis
Y el honor al peor partido de la semana se lo llevan…
New Orleans Pelicans - Atlanta Hawks 🛋 1.2/5 Sofis
CONTEXTO con texto
Es ese momento del año en el que toca sacar la bola de cristal y jugar a ser adivinos. Aquí os dejé 5+1 predicciones de lo que yo creo que será el 2026 para la NBA.
Ya hemos visto el primer traspaso de este mercado, y a partir de ahora iremos viendo movimientos que culminarán en el trade deadline del día 5 de febrero. Todos nos centraremos en ver si hay algún traspaso que cambie las dinámicas de poder, pero también hay que tener un ojo puesto en eses movimientos que no parecen tan determinantes, pero que pueden cambiar mucho las cuentas de un equipo.
Llegó el primer traspaso de este mercado, y Trae Young fue el agraciado. Su precio fue ridículo para lo que hubiéramos pensado hace tan solo un par de años. Pero, para entenderlo por completo, hay que tener en cuenta que en este traspaso confluyen varias tendencias de la NBA moderna.
Vamos a cruzar los dedos porque no suceda nada, pero si todo va bien en la noche del viernes 16 al sábado 17 comentaré el partido entre los Philadelphia 76ers y los Cleveland Cavaliers. Esta vez iré en tren, esperemos que no descarrile.
SE COMENTÓ EN EL TUITER…
Esto va en la sección “se comentó en el tuiter”… pero ¿se ha comentado realmente? ¿Sabéis que Pablo Torre ha sacado nuevos detalles del caso Aspiration / Kawhi Leonard / Los Angeles Clippers? Será porque ya todos damos por hecho lo que pasó, porque estamos en mitad de la temporada o porque la gente ya se ha cansado del tema, pero no me parece que haya habido repercusión alguna.
Por si habéis vivido en una cueva o estado en coma desde el pasado mes de septiembre, Pablo Torre profundiza en el presunto escándalo de presunta elusión del límite salarial por parte de los Clippers. La tesis principal de los siete programas que le ha dedicado es que Steve Ballmer utilizó una empresa externa, Aspiration, para pagarle a Kawhi Leonard $48 millones de dólares adicionales bajo un contrato de patrocinio fantasma por servicios que no se realizaron, violando una de las reglas cardinales de la NBA.
En este último episodio, Torre explica que en las últimas semanas se han reunido con los investigadores que están realizando el informe externo para la NBA. La liga contrató al bufete de abogados Wachtell Lipton para investigar el caso, y Pablo Torre y su abogado y compañero en el podcast, David Samson (ex presidente de los Miami Marlins) se reunieron con los investigadores en Nueva York. Una reunión a la que también llevaron las nuevas evidencias documentales que habían encontrado, que contradicen la versión oficial de los Clippers y de Ballmer, y que expusieron en el episodio del viernes.
En el podcast, Torre reveló una cadena de correos internos de Aspiration de agosto de 2022. En uno de ellos, por ejemplo, el director legal de Aspiration escribió explícitamente sobre el contrato de Kawhi diciendo “creo que los Clippers están muy al tanto” del contrato que tenían con el jugador cuando le preguntaron si se podía coordinar con la franquicia algún evento con Kawhi como protagonista. Los también correos muestran a ejecutivos de Aspiration planeando coordinar con el departamento de marketing de los Clippers para conseguir merchandising firmado por Kawhi. Según el periodista, esto demuestra que había una comunicación fluida entre la empresa y el equipo y conocimiento por parte de este del acuerdo, algo que los Clippers negaron.
La parte más incriminatoria de la investigación seguramente siga siendo la que expone cómo los dueños de los Clippers mantuvieron a flote a Aspiration con sus inversiones, supuestamente para que pudieran pagarle a Kawhi:
En diciembre de 2022, Aspiration estaba en quiebra técnica y no podía pagarle a Kawhi su cuota trimestral de $1.75 millones.
Dennis Wong, co-propietario de los Clippers y amigo de Ballmer, invirtió repentinamente $1.99 millones en Aspiration.
Nueve días después de esa inyección de capital, Kawhi recibió su pago.
Steve Ballmer invirtió otros $10 millones en marzo de 2023, a pesar de que la empresa estaba colapsando y bajo investigación federal.
Steve Ballmer argumentó, entre otras cosas, que apenas conocía a Joe Sandberg (fundador de Aspiration) antes de 2021, pero el episodio aporta más pistas que hacen que dudemos de ello. En 2018, por ejemplo, había fotos de Doc Rivers, entonces entrenador/presidente de los Clippers, dando charlas motivacionales en las oficinas de Aspiration. También se ha podido demostrar que Ballmer donaba a la caridad de Sandberg desde 2018. Además, también han descubierto que el tío de Kawhi, Dennis Robertson, creó una sociedad llamada Lavish Mountain un día antes de comprar una casa de lujo en la cual Leonard ha vivido al menos hasta que la puso a la venta en 2024. El vendedor de la mansión fue Larry Keel, cofundador de Oaktree Capital, quien es casualmente el otro gran inversor en Aspiration junto a Steve Ballmer.
Esa compra de una mansión a un conocido socio de Ballmer llegó después de que la NBA investigase supuestas demandas ilegales en las negociaciones por parte del tío de Kawhi. Entre ellas, que la franquicia que firmase al jugador le proporcionase una vivienda. Eso no es lo que parece haber sucedido aquí, aparentemente esa transacción se pagó, pero sí que evidencia las relaciones que había entre todas las partes.
Una de las pruebas más curiosas presentada en el podcast es un bobblehead de Kawhi Leonard regalado en un partido de los Clippers en marzo de 2023. Esto me hace gracia, porque el descubrimiento inicial de un aficionado que lo encontró en su casa y que “demostraba” que sí que se había producido una contrapartida por el sueldo que pagaban a Kawhi, se le puede volver en contra a los Clippers.
El muñeco tiene una placa en la base que dice claramente “Aspiration”, el patrocinador, hasta ahí todo bien. Pero Pablo Torre explicaba en el podcast que hubo un encubrimiento digital de ese patrocinio por parte de la franquicia. Cuando los Clippers promocionaron este regalo en su cuenta de Twitter, editaron digitalmente la imagen para borrar el logo de Aspiration, dejando un recuadro negro/blanco vacío en vez de la marca que lo patrocinaba. Eso, como poco, es curioso, si no sospechoso. Torre, claro, se va a la parte sospechosa. ¿Sabían que la relación con Aspiration era tóxica o problemática, y trataron de ocultar visualmente la conexión ante el público, aunque el objeto físico ya estaba fabricado?
Como con todo lo que ha ido saliendo en los meses anteriores, esto no dejan de ser pruebas circunstanciales. Pablo Torre no ha encontrado un mail de Steve Ballmer que demuestre que los sabían todo. Pero es una montaña de pruebas circunstanciales. Y que ya sabemos que está en manos de los investigadores contratados por la NBA. Seguimos esperando noticias.
CARRUSEL NBA
Un estudio sobre las técnicas en la NBA: cómo y cuándo se pitan, y por qué hay una tendencia que hace que se vayan reduciendo en cada una de las últimas cinco temporadas.
Una estrella tiene 41 años, la otra tiene 22, pero ambas están teniendo una intensa vigilancia por parte de los equipos médicos de sus equipos. Los Spurs, los Lakers, y el arte de la gestión de las lesiones.
No sé si en DAZN me permitirán dar publicidad a gente de la competencia, pero tenéis que leer esto de Sergio Rabinal. La culpa es de LeBron James, lo titula. Pero no habla realmente de LeBron James.
Alejandro Gaitán nos trae como siempre la forma más fácil de seguir los rumores del trade deadline gracias a sus tablas.
No sé si os va el ciclismo como a mí, pero si es así os dejo dos recomendaciones que no sé si conoceréis:
Le Puncheur, y su Guía de la Temporada 2026.
Cycling Report, por ejemplo con su previa de la temporada del equipo Movistar, y lo que cuenta de su estructura.
La ENCUESTA
Esta fue la encuesta de la semana pasada:
Esta es la encuesta de esta semana:
Disfrutad de la NBA.







Gracias por la mención, querido