Lo MEJOR y lo PEOR de la "Semana de las Rivalidades"
Esta fue la cuarta edición de la Rivals Week de la NBA.
Volvemos después de una semana sabática en la que apenas me pasaron cosas, y hoy lo hago con un repaso a la Semana de las Rivalidades de la NBA.
Hoy junto lo MEJOR y lo PEOR, porque lo que quiero ver es cuáles son esas supuestas rivalidades que nos vende la NBA esta semana, y si me parecen rivalidades reales o no.
LO MEJOR Y LO PEOR DE LA SEMANA
Para combatir el sopor de los días de perro del invierno, la NBA, en su infinita sabiduría de marketing que nos quieren exportar, nos trajo esta semana la cuarta edición de la NBA Rivals Week. La premisa es simple: coger a equipos que se tienen ganas, o al menos que la liga quiere que creamos que se tienen ganas, y ponerlos en televisión nacional durante cinco días consecutivos.
Ahora, hay algunas de estas rivalidades que están cogidas un poco con pinzas.
Vamos a verlas una a una.
San Antonio Spurs vs. Houston Rockets
Duelo texano, empezamos bien. Por un lado, teníamos a los Rockets, que decidieron acelerar su línea temporal trayendo a Kevin Durant (promediando 26.1 puntos, envejeciendo como un buen vino). Por el otro, los Spurs, construidos alrededor de la singularidad alienígena que es Victor Wembanyama (24.8 puntos) y el Rookie del Año de la temporada pasada, Stephon Castle.
Históricamente, este siempre ha sido un duelo interesante. Olajuwon vs. Robinson. Harden vs. Kawhi/Duncan. Pero ahora tiene un matiz fascinante. Houston ha hipotecado parte de su flexibilidad futura en el convenio actual para traer a KD y competir ya, mientras que San Antonio sigue el modelo de construcción paciente (aunque con Wemby, la paciencia es relativa). Ver a Durant, el anotador más pulido de la historia, contra Wemby, el defensor que rompe la geometría de la cancha, se puede considerar de obligatoria visión.
Veredicto: RIVALIDAD VERDADERA. Hay odio geográfico, hay historia de los 90 y hay dos superestrellas en etapas opuestas de sus carreras.
Los Angeles Lakers vs. Denver Nuggets
Desde la burbuja de 2020, los Nuggets han tratado a los Lakers como a ese hermano menor al que dejan ganar al 2k una vez para que no llore, y luego lo aplastan diez veces seguidas. Denver ha ganado 8 de los últimos 9 encuentros de playoffs y tiene un récord de 5-2 en temporada regular en los últimos años
La “rivalidad” se basaba en la impotencia de los Lakers ante la máquina de Jokic, quien estaba lesionado en esta ocasión. Pero las cosas han cambiado drásticamente en 2026. Con la llegada de Luka Doncic a los Lakers, se añade una nueva arista a la posible rivalidad con los Nuggets. ¿Es suficiente la llegada del esloveno para contrarrestar la química telepática de Jokic y Murray en futuros cruces? Los Lakers siempre creen que son rivales de quien sea que esté en la cima, es su excepcionalismo angelino. Pero una rivalidad requiere reciprocidad. Hasta ahora, para Denver, esto ha sido un trámite administrativo.
Veredicto: RIVALIDAD A MEDIAS. Hasta que los Lakers no eliminen a Denver en una serie, esto es solo el martillo golpeando al clavo. El clavo puede odiar al martillo, pero al martillo no le importa el clavo.
Cleveland Cavaliers vs. Charlotte Hornets
La liga nos vende esto como un escaparate de “talento emergente en el puesto de base” y una “mini-rivalidad” creciente. LaMelo Ball lidera a unos Hornets que juegan a un ritmo frenético, contra el backcourt establecido de Cleveland.
Seamos serios. Este era un partido para los enfermos del League Pass y para los analistas de vídeo que disfrutan de las rotaciones defensivas en transición. Es el clásico partido que Zach Lowe alabaría por “la complejidad de las ayudas defensivas de Charlotte en el lado débil”, pero que a cualquiera le costaría comprar como rivalidad real. No hay historia de playoffs, no hay mala sangre, no hay tweets borrados a las 3 de la mañana. Es simplemente baloncesto ¿divertido? y de alto ritmo. ¿Entretenido? Podría haberlo sido (no lo fue). ¿Rivalidad? Por favor.
Veredicto: RIVALIDAD FALSA
Oklahoma City Thunder vs. Milwaukee Bucks
El cambio de guardia. Shai Gilgeous-Alexander y sus jóvenes Thunder, coronados ya como campeones, contra Giannis Antetokounmpo y unos Bucks que luchan contra el tiempo y la consistencia.
Quizás se pueda vender como una batalla de narrativas de mercado pequeño. Hace unos años Milwaukee era lo que OKC podía aspirar a ser: un equipo de mercado pequeño que drafteó a un MVP, lo retuvo y ganó el anillo. Pero OKC ya es la versión 2.0 de ese modelo, ya con anillo, con sus estrellas atadas y jóvenes, y activos para mantenerse. Ver a SGA atacar la pintura contra Giannis es un choque de estilos maravilloso: la fluidez líquida contra la fuerza bruta. Sin embargo, al estar en conferencias opuestas y no haberse encontrado en unas Finales, el “odio” es inexistente.
Veredicto: RIVALIDAD FALSA. Nadie en Oklahoma pierde el sueño pensando en los de Wisconsin.
Golden State Warriors vs. Dallas Mavericks
Aquí hay capas. Tenemos la historia de las Finales del Oeste de 2022. Tenemos a Steph Curry. Pero la gran historia es el regreso (otra vez) de Klay Thompson para enfrentarse a su ex equipo, y la presencia del rookie sensación Cooper Flagg en los Mavs.
La salida de Klay de la Bahía fue como ese divorcio donde ambos dicen que están “bien”, pero claramente no lo están. Ver a Klay tirando triples con otra camiseta frente a Steph y Draymond siempre es extraño. Añade a la mezcla a Cooper Flagg, que está inyectando energía nueva en Dallas, y tienes un cóctel interesante. Sin embargo, con Luka fuera de la ecuación en Dallas, la dinámica ha cambiado. Ya no es “Luka contra la Dinastía”, es “La nueva era de Dallas y el viejo amigo Klay contra la vieja guardia”.
Veredicto: RIVALIDAD A MEDIAS. Quizás tenga una parte emotiva, sí. Pero sin Luka en Dallas, pierde ese filo competitivo de “te voy a matar” que tenía en 2022. Es más nostálgica que odiosa.
Los Angeles Lakers vs. LA Clippers
La “Batalla de Los Ángeles”. Pasillo contra pasillo (bueno, ya no, gracias al Intuit Dome, pero el espíritu perdura). Los Lakers habían ganado 7 de los últimos 10.
Los Clippers siempre han sido el hermano pobre, y con Ballmer han pasado a ser el equipo hipster de LA, la elección de la contracultura. Los Lakers tienen ahora a Luka Doncic. Si pensabais que los Lakers eran insoportables antes, imaginadlos ahora con el jugador más heliocéntrico y carismático de la liga. Los Clippers están luchando por relevancia en su propia ciudad más que nunca. Esta rivalidad es real porque es territorial. Es la lucha por los derechos de fanfarronear en los Starbucks de Santa Mónica. No importa el récord, estos partidos siempre tienen una electricidad extraña, como si el perdedor tuviera que exiliarse a San Diego.
Veredicto: RIVALIDAD VERDADERA. La proximidad genera desprecio.
Houston Rockets vs. Detroit Pistons
Detroit entra como el mejor equipo del Este. Podéis leerlo las veces que sea necesario. Los Pistons, líderes del Este, y con diferencia. Houston llega como aspirante a quizás plantar cara a los Thunder. Y tenemos el drama familiar: Ausar Thompson vs. Amen Thompson.
Si me hubierais dicho hace tres años que un Pistons-Rockets sería un partido de prime time por méritos propios, me habría reído. Pero aquí estamos. La narrativa de los gemelos Thompson es divertida (la cena de Acción de Gracias en esa casa debe ser intensa), y ver a dos equipos jóvenes que han salido del pozo de la lotería al mismo tiempo es gratificante. Es la validación de sus proyectos Sin embargo, ¿se odian? No realmente. Se miran al espejo y quizás les parezca que están viendo su propio reflejo.
Veredicto: RIVALIDAD FALSA. Pero con potencial. Divertido, pero no hay mala sangre todavía.
Denver Nuggets vs. Milwaukee Bucks
Giannis vs. Jokic. Dos veces MVP contra Tres veces MVP (y rey actual, con el permiso de Shai). Peyton Watson (22.3 ppp en enero) emergiendo como el factor X para Denver.
Volvemos al problema de las conferencias opuestas. Este es el típico partido que los puristas de la NBA nos metemos en vena. Es volver a poenr la discusión sobre quién es el mejor jugador del mundo sobre la mesa durante 48 minutos, aunque el serbio ya lleve un cuerpo de ventaja. Giannis es la fuerza imparable, Jokic es el objeto inamovible que además te hace un truco de magia con el balón. La mala suerte es que Nikola se lesionase. La irrupción de Peyton Watson le da a Denver una nueva dimensión atlética para intentar molestar a Giannis. Pero, a la hora de la verdad, no son rivales reales.
Veredicto: RIVALIDAD FALSA
New York Knicks vs. Philadelphia 76ers
La serie de primera ronda de 2024. Las heroicas acciones de Josh Hart en el sexto partido. La I-95. Embiid contra la ciudad de Nueva York. La historia de ambas franquicias.
Aquí sí. Esto es odio puro, sin cortar. Los fans de los Knicks invadieron el Wells Fargo Center en 2024 y lo convirtieron en el Madison Square Garden Sur. Embiid es el villano perfecto para Nueva York. Los fans de los Knicks tienen una intensidad que vuelve locos a los de los Sixers. Y viceversa. No hay respeto, solo ganas de humillar al otro. Es la esencia de la Conferencia Este.
Veredicto: RIVALIDAD VERDADERA (Y TÓXICA). Una de las mejores rivalidades del Este.
Golden State Warriors vs. Minnesota Timberwolves
La vieja guardia contra los nuevos lobos. Draymond Green y Rudy Gobert, una historia de amor mejor que Crepúsculo. Anthony Edwards queriendo arrancar cabezas.
La temporada 24-25 marcó un punto de inflexión. Los partidos se volvieron físicos, desagradables y con marcadores bajos. Justo lo que nos gusta. Hay un choque de estilos evidente. El small ball y el lanzamiento de los Warriors contra el tamaño jurásico y la defensa de los Wolves. Y luego está el factor personal. Draymond Green desprecia el estilo de juego de los pívots franceses de Minnesota, y Anthony Edwards no tiene miedo a nadie. Estén como estén en la clasificación, ellos se lo toman como una lucha por el alma del Oeste. ¿Sigue siendo relevante el estilo de Steve Kerr, a quien algunos colocan fuera de los Warriors tras la temporada, o el futuro pertenece a los atletas monstruosos de Minnesota?
Veredicto: RIVALIDAD A MEDIAS (Casi Verdadera). Está a un incidente más de Draymond Green de ser una guerra total.
Los Angeles Lakers vs. Dallas Mavericks
El cierre de la semana. La telenovela final. Luka Doncic con la camiseta de los Lakers enfrentándose a los Dallas Mavericks, el equipo que lideró durante años. Y en el otro lado, el rookie maravilla Cooper Flagg (18.8 puntos) intentando demostrar que Dallas tiene futuro sin el esloveno.
Luka en los Lakers es el movimiento de camino del héroe definitivo. Volver a enfrentarse a su ex equipo, ahora liderado por la nueva gran esperanza blanca americana, Cooper Flagg, es un guion que ni Hollywood rechazaría por exagerado.
¿Es una rivalidad deportiva? Quizás no todavía en términos de historia de equipo. ¿Es una rivalidad narrativa? Es la madre de todas las batallas. Y Nico Harrison es el culpable. Ver a Luka intentar destruir a la franquicia que permitió que Harrison lo traspasara sin previo aviso y en mitad de la noche, mientras Flagg intenta defender el honor de Texas... el morbo es inevitable.
Veredicto: RIVALIDAD VERDADERA (Nivel Sálvame Deluxe)
La NBA Rivals Week 2026 nos ha ofrecido un buffet variado: desde el odio geográfico genuino (Knicks-Sixers), pasando por el drama de las ex-parejas (Luka-Mavs, Klay-Warriors), hasta los inventos de marketing que simplemente son buenos partidos de baloncesto (Bucks-Nuggets).
Para terminar, una pregunta, contestad sinceramente… ¿vosotros sabíais que esta era la semana de las rivalidades de la NBA?
Estos fueron LOS MEJORES PARTIDOS de la semana
Cortesía del SofiAlertBot de La Crónica desde el Sofá, que valora cada partido disputado del 0 al 5 sin spoilers.
Los Angeles Lakers - Denver Nuggets 🛋 4.7/5 Sofis
Houston Rockets - Philadelphia 76ers 🛋 4.7/5 Sofis
Minnesota Timberwolves - Utah Jazz 🛋 4.5/5 Sofis
Indiana Pacers - Oklahoma City Thunder 🛋 4.4/5 Sofis
New Orleans Pelicans - Memphis Grizzlies 🛋 4.3/5 Sofis
Y el honor a haber cometido el peor crimen de la semana lo tienen…
Cleveland Cavaliers - Charlotte Hornets 🛋 0.8/5 Sofis
No sé qué habrá que hacer para sacar un 0.8, pero no pienso verlo ni con vuestros ojos.
CONTEXTO con texto
Técnicamente no es de esta semana, porque lo publiqué el pasado domingo, pero esta fue mi aventura hasta que conseguí debutar como comentarista de DAZN… y regresar a casa sano y salvo.
Ronda de rumores del lunes. En estas últimas semanas del mercado estas entradas van a tener mucho peso en NBA con Contexto.
Las consecuencias de la lesión de Jimmy Butler van más allá de su físico, son emocionales, económicas… Ni confirmo ni desmiento que a lo mejor escribí este artículo solo para poder utilizar la imagen que puse de cabecera.
Hace unas horas estuve comentando el Lakers vs Mavericks, el regreso de Luka Doncic a la nevada Dallas.
SE COMENTÓ EN EL TUITER…
Lo más comentado de esta semana seguramente haya sido el polémico artículo de Baxter Holmes sobre la venta de los Lakers, y cómo ha tocado de refilón también a LeBron James y su relación con Jeanie Buss.
El reportaje de ESPN da detalles de la ya conocida implosión interna de la familia más famosa de la NBA, que culminó con la venta de la participación mayoritaria de los Los Angeles Lakers al grupo de Mark Walter (copropietario de los Dodgers) por una valoración récord de 10.000 millones de dólares.
La historia comienza con el sueño del patriarca, Jerry Buss, quien falleció en 2013. Su deseo explícito era que sus seis hijos (Jeanie, Johnny, Jim, Janie, Joey y Jesse, la séxtuple J) mantuvieran la propiedad del equipo “generación tras generación”. Para asegurar esto, creó un fideicomiso complejo diseñado para desincentivar la venta. Sin embargo, este diseño contenía su propia condena, una cláusula de “tontina” o supervivencia: si un hermano fallecía, su participación no pasaba a sus hijos, sino que se redistribuía entre los hermanos que le sobrevivan.
Esta estructura sembró la discordia. Los hermanos mayores se dieron cuenta de que, por pura biología, los hermanos menores (Joey y Jesse, décadas más jóvenes) probablemente terminarían controlando la totalidad del equipo, dejando a los herederos de los mayores sin nada.
Ante el miedo de perder su patrimonio y el control, Jeanie Buss orquestó una venta secreta. Utilizó el argumento de que la familia ya no tenía la liquidez necesaria para competir con los nuevos dueños multimillonarios de la NBA. Que, posiblemente, fuera algo cierto, siendo la propia franquicia su gran negocio principal. Sin embargo, en lugar de abrir una subasta pública, negoció directamente con Mark Walter, quien ya poseía una parte minoritaria y un derecho de tanteo. El acuerdo final transfiere la propiedad mayoritaria a Walter, pero permite que Jeanie se mantenga como la Gobernadora del equipo, quedándose también de momento con el control de las operaciones de la franquicia, mientras que sus hermanos Jesse y Joey fueron despedidos inmediatamente de la organización.
El artículo y la venta en sí han generado una polémica por cuatro razones principales que mezclan ética familiar, negocios dudosos y luchas de poder:
1. La traición al deseo de Jerry Buss
La polémica central podríamos decir que es emocional y moral. Jerry Buss estructuró toda su herencia con un solo objetivo: que los Lakers fueran sinónimo del apellido Buss para siempre. Al vender el equipo apenas una década después de su muerte, Jeanie y los hermanos mayores han desmantelado el legado de su padre. El artículo sugiere que la venta no fue por necesidad real, sino por la incapacidad de los hermanos para confiar los unos en los otros.
2. Jeanie Buss: ¿Salvadora o usurpadora?
La figura de Jeanie queda muy cuestionada, aunque hay que tener en cuenta quiénes son las fuentes principales del artículo (los despedidos). El acuerdo es inusual porque, aunque vende la mayoría de las acciones, ella conserva el poder absoluto sobre las operaciones del equipo. Sus detractores (incluidos sus hermanos menores) argumentan que ella ha vendido a la familia para salvar su puesto. Básicamente, acusan a Jeanie de sacrificar la propiedad familiar a cambio de garantizar su seguridad laboral y estatus personal como la “jefa” de los Lakers, algo que no habría ocurrido si hubieran vendido a otro postor que hubiera ofrecido más dinero.
3. Miles de millones “perdidos”
La polémica económica también es importante. Al vender directamente a Mark Walter sin salir al mercado abierto, se estima que la familia dejó de ganar miles de millones. Los expertos citados creen que, en una guerra de ofertas abierta, los Lakers podrían haber alcanzado los 12 o 13 mil millones de dólares. Mark Walter podría haber ejercido su derecho de tanteo, pero a un precio mayor, y por el cual quizás no hubiera dejado a Jeanie al mando. Los hermanos menores, Jesse y Joey, se sienten estafados, argumentando que la prisa de Jeanie por cerrar el trato con su aliado Walter costó a la familia una fortuna incalculable.
4. La purga familiar
Rasgarse las vestiduras ahora porque los hermanos se llevasen mal sería exagerado, era algo que ya se sabía, pero eso no hace que se deje del lado la crueldad que encierra. Siempre que se pueda llamar crueldad cuando cada uno de ellos se lleva unos 1.000 millones de dólares, claro. El mismo día que se anunció la venta, Jeanie despidió a sus hermanos menores, quienes trabajaban en el apartado de ojeadores y el filial de la G-League. Esto lleva a pensar que la venta también fue un golpe de estado para eliminar a la facción disidente de la familia, que aún tenía poder por poseer parte de la franquicia, transformando una disputa de negocios en una ruptura familiar irreparable.
LA SEMANA QUE VIENE en la NBA
Estos son los cinco partidos que más me interesa ver en la semana que entra:
Portland Trail Blazers en Boston Celtics, lunes.
Detroit Pistons en Denver Nuggets, martes.
New York Knicks en Toronto Raptors, miércoles.
Los Angeles Clippers en Denver Nuggets, viernes.
Los Angeles Lakers en Washington Wizards, este porque lo comento junto a Pepe Brasín en DAZN.
La ENCUESTA
Disfrutad de la NBA.




